Asesoria Legal Laboral

 

El futuro del trabajo

 

 

Abordar la problemática de los derechos laborales en las economías de plataformas es una cuestión compleja, dado la constante evolución de los avances tecnológicos y la automatización de los nuevos modelos de negocios.

Estos avances tecnológicos y los nuevos modelos de negocios han dado lugar a nuevos puestos de trabajo, que a su vez, han transformado el concepto que teníamos sobre el empleo y también han delineado un futuro más prometedor en pos de seguridad jurídica y económica con plena igualdad de oportunidades y justicia social.

Tal futuro, precisa del necesario consenso social comprometiendo las acciones por parte del Estado, las organizaciones empresarias y los sindicatos. Porque estos actores, son los responsables de revitalizar el contrato social que brinde a los trabajadores nuevos derechos y una justa protección de los riesgos que se exponen a cambio de su constante contribución a la economía.

En este sentido, mi primera consideración sobre este tema sería la de diseñar un “programa ajustado en las personas” y la imperiosa necesidad de reconocer la multiplicidad y complejidad del fenómeno del trabajo en plataformas digitales.

Pensar y elaborar una solución en torno a un nuevo marco regulatorio debe tener en cuenta la complejidad de la tecnología y, por supuesto, la del viejo y actual modelo laboral.

Hasta ahora, hemos sido testigos de la obstinada postura de los detentadores de las nuevas plataformas digitales de trabajo, quienes a través del uso de sus aplicaciones considerar que sus “trabajadores” son independientes, y en algunos casos pretenden adueñarse de facultades laborales, (facultades de control o disciplinarias) para con esos laburantes “independientes”, según ellos.

Este hecho, me lleva a plantear la segunda consideración relativa a esta problemática: ante esta delgada línea de las relaciones laborales y la protección tuitiva de los nuevos puestos de trabajo, se debe generar la necesidad y estudiar la creación de una categoría intermedia entre la arcaica relación de dependencia de la Ley de Contrato de Trabajo y el trabajo por cuenta propia y/o independiente. A esta nueva figura la denomino “Contratistas Dependientes”.

Esta figura es consecuencia no solo del impacto tecnológico, sino de que los jueces laborales y el criterio jurisprudencial tengan en cuenta factores como la subordinación técnica, economía y jurídica, la prestación, que tiene una duración continua en el tiempo y la existencia de una contraprestación y sometimiento en cuanto al control disciplinario por parte de la empresa.

Todos estos factores descartan la existencia de un contrato de locación de servicios y los reemplazan por un contrato de trabajo.

Pero, vayamos por partes, para la creación de esta nueva figura, debemos ir más allá de lo que conocemos como derecho laboral y fortalecer el contrato social, situando a las personas y el trabajo en el centro de las políticas económicas y sociales y de la práctica empresarial. El objetivo es mejorar la productividad en las empresas y la satisfacción de los trabajadores, así pues, la evolución del derecho del trabajo debe pensar en una “Garantía Universal Laboral”.

Este marco, con total independencia a las formas que las partes le otorguen al vínculo laboral y/o acuerdo contractual, debe contener garantías mínimas y fundamentales a los “contratistas dependientes”.

Dicha garantía debe ajustarse a un salario vital y móvil adecuado a las categorías laborales, flexibilidad horaria sobre el tiempo del trabajo sin dejar de satisfacer las necesidades de las empresas, a lo que debo denominar “soberanía sobre el tiempo laborado”, protección a la relación con la seguridad social y la salud como uno de los principios universales y vitalicios de todo trabajador y el uso de las nuevas tecnologías, aprovechando las oportunidades con un mínimo de horas de trabajo garantizadas que genere flexibilidad y control sobre los horarios de trabajo.

Así mismo, se deberá garantizar la representación colectiva de los trabajadores y de las empresas a través del dialogo social, promovido a través de las políticas públicas.

Estoy plenamente convencido de que los trabajadores y empleadores deben disfrutar de la libertad y de la democracia sindical con un Estado fiador de dichas garantías, por ello, la evolución del derecho del trabajo debe pensar en los servicios que ofrecen las economías de plataformas independientemente del lugar donde se realizan los mismos.

 

Pueden leer la nota del Dr. Chiesa haciendo click aqui: Telam.com.ar