Asesoria Legal Laboral

 

Administración y Organizacion de la Empresa

Organización de la empresa

Toda empresa funciona como componente de ejecución de servicios y/o productos con el fin de maximizar los beneficios de la misma.  Requiere, para un correcto funcionamiento interno, del manejo de diferentes factores y, principalmente, de un centro jerárquico en la toma de decisiones que apunten aspectos técnicos de carácter organizacional, económicos y laborales. 

Sobre este aspecto la normativa laboral, y en particular, las normas convencionales inciden de manera estricta en los aspectos mencionados.

La administración de una empresa precisa de un trabajo lógico, eficaz y sistémico de las técnicas de organización, dirección, control y ejecución de los recursos laborales, con el propósito de cumplir los objetivos empresariales.

Las directivas que imparte una empresa a través de sus directivos o altos mandos, están estrictamente vinculadas con la planificación organizacional y los métodos de control y dirección, funcionales a las tareas de sus dependientes, en conjunto con el poder disciplinario.

La Ley de Contrato de Trabajo trata la empresa en su artículo 5 refiriéndose a la misma como una “organización instrumental de los medios personales materiales e inmateriales, ordenados todos ellos, bajo una dirección para la obtención de fines económicos”.

Este articulado ya nos predice de palabras como “organización”, “dirección”, “fines económicos”.

Desde la Ley de Contrato de Trabajo y basados en la práctica empresarial, veremos algunas formas que son esenciales para una buena organización: organizar, controlar, dirigir y disciplinar.

Dentro de la empresa, los aspectos antes mencionados, deben generarse y aplicarse de manera armónica, sistémica y discrecional, con un solo propósito: beneficios sociales y empresariales. 

La Ley de Contrato de Trabajo, hace estricto hincapié, partiendo del principio de buena fe por parte del trabajador, en las facultades de organización, de dirección y disciplinarias que le otorga el empleador para que las aplique con una funcionalidad sistemática y convencional.

La Ley le dedica un capítulo a las atribuciones que corresponden al empleador, es decir, a las facultades de organización, dirección y disciplina.

Así también, fija deberes para el dependiente como aquellas relacionadas a la diligencia, colaboración, puntualidad, asistencia regular, dedicación adecuada, fidelidad, seguimiento de instrucciones y abstención de ejecutar negocios por cuenta propia que vayan en detrimento de los intereses de la empresa.

Por otro lado, la Ley de Contrato de Trabajo, fija deberes comunes a ambas partes. Esto es la obligación de comportarse con la correcta colaboración, solidaridad y buena fe.

Como vemos, la ley busca una equidad en las atribuciones, en los deberes y hace compartir los mismos con un único propósito: los intereses de la empresa que trae como consecuencia, en algunos casos, otros de tipo social.

La continuacion de esta publiacion la podes encontrar en nuestro Libro " Los Principios de la Empresa y Los Sueldos"

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