Asesoria Legal Laboral

 

Libertad de Expresion y Aborto legal gratuito y seguro con derecho a la vida

Tratar de censurar las ideas, pensar diferente o hasta incluso imponer creencias, por muy repugnante que suena, no contribuye a la construcción de una democracia y un país libre, peor, la reduce mucho más y nos lleva a un pasado que deterioro el país.

La libertad de expresión es un elemento crítico para la democracia, el desarrollo y el diálogo de los seres humanos, sin ella, ninguna de estas palabras podría funcionar o prosperar. La libertad de expresión es un derecho universal que todo el mundo debe gozar. Todos tienen el derecho a la libertad de opinión y de expresión.

Toso ser humano tiene el derecho a mantener una opinión sin interferencias y censura alguna.

La libertad de expresión es un derecho de carácter institucional porque supone un pilar de la democracia

Es por tanto, una garantía constitucional.

Comencé con el derecho a la libre expresión para dar una opinión legal sobre el debate, histórico, que nuestro país enfrenta el 08A.

Sin duda alguna, el Estado debe intervenir ante situaciones discriminatorias y debe implementar, para ello, políticas de educación que hablen de la discriminación en todas sus formas, programas amplios de prevención de la desigualdad y, tratar en lo posible de castigar las acciones que promuevan la violencia, el odio y la segregación de los colectivos más vulnerables.

Se trata de reforzar la democracia con políticas de educación y acceso a la información en todos los aspectos.

Hoy tenemos un debate histórico en nuestro Pais, se trata del derecho al aborto legal, seguro y gratuito, y del otro lado, al derecho a la vida.

Ambos son derechos, inalienables, necesarios y vitales pero lamentablemente, no conviven entre si, menos en una sociedad golpeada, abrumada y cansada de la incapacidad de los gobernantes de cada turno. Por tanto, la solución para evitar la discriminación, la paz social y el consenso de todos los sectores, no pasa por limitar ni suprimir derechos fundamentales, sino por promover el proceso democrático.

El Estado tiene y debe proteger el interés de la ciudadanía en general por escuchar un debate completo y abierto sobre asuntos de importancia y salud pública.

Dejemos de lado las opiniones partidarias y pensemos en una globalización que apunta a un crecimiento mundial.

El problema que tenemos a la hora de tratar estos debates radica en la inoperancia de nuestros gobernantes, que nosotros sentamos en el Parlamento, que hacen encender mas y más la llama del conflicto que ellos mismos crean.

El derecho de una mujer a disponer de su cuerpo, es un derecho personalísimo, innato e inviolable, no puede ser arrebatado por creencias étnicas o arcaísmos pasados.

El derecho a la vida, también, es un derecho personalísimo e innato, y a su vez, es un derecho de todos los seres humanos a disponer de su propia vida, a ser libres, a pensar diferentes, que es lo que diferencia de los demás, y a disponer de su cuerpo.

El estado debe proteger el derecho a la vida y al aborto legal, gratuito y seguro. No se quita una vida realizando un aborto, todo lo contrario, se protege la integridad y la vida misma.

Para ello, se debe contar con un marco legal que proteja a las personas y no se la juzgue porque decidió sobre su propio cuerpo.

Por eso, el sentido que hay que darle a este derecho fundamental de disponer de tu cuerpo y de tu vida, no es otro que el de la protección de aquellas ideas no acomodaticias con el relato imperante o políticamente correcto.

Todos tenemos opiniones morales y religiosas muy diferentes sobre cuándo empieza la vida, y acerca de si el aborto es compatible con ese criterio. Sin embargo, el Estado debe legislar en términos generales, tomando en consideración las implicancias jurídicas y de salud pública si se niega a las mujeres el acceso a un aborto legal, seguro y gratuito que puede salvar su vida o preservar su salud.

Considero que se debe legalizar parcialmente el aborto seguro y gratuito, garantizar la dignidad y los derechos de la mujer, y a la vez, cumplir con la protección del embrión o feto.

La ley que legaliza el aborto debe hacer que las mujeres podrán interrumpir de manera legal, segura y gratuita un embarazo sin sufrir riesgo de vida.

(*) Juan Pablo Chiesa. Abogado Doctrinario Laboralista. UBA

Asesor y analista de opinión. Autor del libro “Los principios de la empresa y los Sueldos”